Creo firmemente en la integración regional y en la formación de redes entre personas e instituciones, no sólo porque es evidente que los ecosistemas y las especies no conocen ninguna frontera política, sino también porque en la realidad global de hoy, no existe ningún otro camino que las alianzas para hacer que la conservación sea efectiva. Me gustaría brevemente referirme al manejo de recursos naturales y la educación. La disponibilidad de recursos humanos para poner en práctica acciones de conservación nacionales y regionales es un componente clave de cualquier trabajo de conservación a gran escala. Aunque un mayor rigor en el ajuste de las prioridades de conservación sea claramente deseable, no tiene mucho sentido crear proyectos elaborados de inversión en la conservación sin considerar a quienes los implementará y los hará perdurar a través del tiempo. Los esfuerzos para mejorar la conservación de la diversidad biológica realmente solo serán eficaces donde la capacidad local y la participación sean optimizadas. Y sé que El Salvador y los demás países de nuestra región, con miles de estudiantes sedientos de formarse, contribuirán a la formación del futuro de Mesoamérica.
La Sociedad Mesoamericana para la Biología y la Conservación nace como una iniciativa de un grupo de 17 biólogos y ecólogos que se reunieron por primera vez en el Lago de Yojoa, Honduras, 1996. Nuestra misión consiste en "promover el intercambio de información, la capacitación de recursos humanos, la investigación científica y su difusión al servicio de la conservación de la diversidad biológica y cultural de Mesoamérica".
Algunos de sus objetivos estratégicos son:
Es por esta razón que la SMBC ha creado mecanismos de comunicación vitales para la región y el desarrollo de profesionales, en las ramas de biología, conservación y desarrollo sostenible. Además, la SMBC ha creado un foro de gran importancia para los estudiantes universitarios en estos campos del conocimiento, los cuales aprovechan los congresos para conocer a los profesionales y sus investigaciones, y a otros estudiantes de países vecinos. Muchos estudiantes también exponen sus investigaciones; de hecho, la mayor parte de las investigaciones biológicas en Mesoamérica son realizadas por tesistas universitarios.
Actualmente, la SMBC está compuesta por capítulos en cada uno de los países mesoamericanos y Cuba; además, existe un capítulo "extrarregional" que agrupa a los miembros de países no mesoamericanos. La SMBC está conformada por más de 400 miembros.
Después de doce años de existencia, la SMBC sigue siendo una institución única en Mesoamérica. Ha habido otros congresos ambientales en la región, como los congresos mesoamericanos de áreas protegidas, pero el congreso de la SMBC sigue siendo el único congreso organizado anualmente por un grupo siempre diferente de jóvenes voluntarios. Cada año, el congreso incluye cientos de ponencias técnicas, e importantes simposios técnicos y talleres de entrenamiento, organizados por las instituciones ambientales más activas en la región. Claramente, la SMBC sigue siendo un importante foro para muchas instituciones, profesionales y estudiantes luchando para conservar el medio ambiente y la vida silvestre de uno de los "hotspots" mundiales de biodiversidad: Mesoamérica
En este sentido, el cambio climático nos ofrece retos de una magnitud tal que solamente unidos, podremos enfrentar. Aún no podemos afirmar que podremos superarlos, pero debemos de conservar el optimismo y saber que tenemos una sola oportunidad de convertirnos en la generación que salvará el Planeta de un desastre sin precedentes.
Todos los estudios científicos sobre los efectos del calentamiento global demuestran que el cambio climático produce efectos importantes sobre los regimenes hídricos, la precipitación, la sequía, los ecosistemas, la vida silvestre, pero también sobre la economía humana y el tejido social de las comunidades expuestas.
El ser humano suele carecer de visión de largo plazo. Nuestros gobiernos y ciudadanos no están preparados, el ordenamiento territorial raras veces es prioridad de las agendas de Gobierno, y no siempre se acatan las recomendaciones de los estudios técnicos y científicos.
Me parece que una parte significativa del problema radica en la interpretación del desarrollo sostenible y en nuestra cultura ambiental. Es especialmente relevante, porque el éxito del ser humano en el abordaje de la problemática del calentamiento global y su capacidad de respuesta a los fenómenos productos del cambio climático no se sostiene en el desarrollo de soluciones tecnológicas descabelladas, sino en nada más que un cambio de paradigma. Es urgente implementar una serie de programas integrales a nivel local, regional y global, basados en la filosofía del desarrollo sostenible y con la plena conciencia de la necesidad de alcanzar niveles de utilización de los recursos naturales sensiblemente inferiores que obligatoriamente implicarán sacrificios económicos, sociales y políticos drásticos.
Desde la Sociedad Mesoamericana para la Biología y la Conservación, tenemos la posibilidad de revelar el ser humano como ser ecológico. Podemos contribuir en la medida de nuestras posibilidades a une ecología social y política. Podemos animar un proceso que lleve a promover la ciencia como una visión integral, democrática, éticamente responsable.
El XII Congreso de la Sociedad Mesoamericana para la Biología y la Conservación, con su lema Conservación de la biodiversidad mesoamericana en el marco del desarrollo y cambio climático, busca poner en la mesa los temas relacionados con el cambio climático con el afán de contribuir a una discusión fructífera. Debemos actuar desde nuestro hogar, desde nuestra institución o empresa, y por supuesto desde la SMBC; es nuestra obligación moral el contribuir de manera solidaria a la mitigación de los efectos del cambio climático. En este sentido, los profesionales y los estudiantes en ciencias naturales deben de asumir un papel preponderante en todos los ámbitos de su quehacer profesional y personal. En biología de la conservación, debemos enfocar esfuerzos hacia la aplicabilidad de nuestras investigaciones. No podemos ignorar las señales cada vez más evidentes de un desastre global inminente. Las soluciones pasan por un cambio de paradigma y modificaciones en nuestra actitud, en nuestros valores y en nuestra cultura, para lo cual la SMBC, en conjunto con sus socios institucionales, desea promover un cambio significativo.
Fraternalmente,
Olivier Chassot
Presidente 2006-2008
Sociedad Mesoamericana para la Biología y la Conservación
San Salvador, El Salvador
16 junio 2008