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BIOLOGIA DE LA CONSERVACION

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Biología de la Conseravción

Sobre Biología de la Conseravción

Extraído de Chassot, O. 2006. Sobre paradigmas en biología de la conservación, Mesoamericana 10(4):17-24.

La biología de la conservación es una ciencia que se cristaliza en la década de los años 1970 y sigue evolucionando, como una manifestación del nuevo paradigma emergente en la ciencia. En ella se amalgaman herramientas conceptuales y teóricas derivados de una amplia gama de disciplinas científicas tradicionales e innovadoras, puras o aplicadas, como manejo de vida silvestre, ecología, evolución, biología, restauración ecológica, ciencias atmosféricas, genética de poblaciones, política ambiental, sistemática, taxonomía, antropología, ciencias sociales y economía. La biología de la conservación ha evolucionado hacia una disciplina experimental más proactiva con un enfoque en los patrones y procesos a escalas múltiples. Esta ciencia se manifiesta tanto en la investigación como en el manejo de los ecosistemas e apunta a reducir las amenazas que causan la desaparición irreversible de la biodiversidad, canalizando esfuerzos y recursos hacia sitios de altos índices de diversidad y de endemismo con el fin de mantener la integridad de ecosistemas representativos. Algunos cambios importantes a partir de los modelos conservacionistas anteriores consisten en considerar al ser humano como parte integral de los ecosistemas en los cuales interactúa con los demás organismos, a aceptar las aspiraciones de las poblaciones locales en hacer uso de los recursos naturales así como la necesidad de enfocar esfuerzos de preservación de los recursos y ecosistemas naturales por parte de los gestores dentro de una perspectiva más amplia, la del paisaje como escenario que responde a las necesidades espaciales de estos organismos. Se requiere de vínculos más fuertes tanto entre ciencia y política, como entre ciencia y manejo del paisaje que se plasme en una agenda que promueva la interacción con los medios de comunicación y la presentación de información ecológica al público.

La biología de la conservación se manifiesta tanto en la investigación como en el manejo de los ecosistemas e apunta a reducir las amenazas que causan la desaparición irreversible de la biodiversidad, canalizando esfuerzos y recursos hacia sitios de altos índices de diversidad y de endemismo con el fin de mantener la integridad de ecosistemas representativos. En el cinturón tropical, la biología de la conservación constituye un enfoque eficiente para abordar la problemática de la depredación de los recursos naturales, especialmente como una respuesta apremiante frente a las consecuencias ecológicas negativas de los procesos de fragmentación de los bosques.

Es responsabilidad moral del científico el considerar no solamente las consecuencias de sus investigaciones, sino también las posibles consecuencias de los aspectos que sus investigaciones no abarcan. En este sentido, el investigador responsable intentará medir las consecuencias posibles de su investigación, así como de los componentes que no investigará pero que podrían posiblemente ser integrados o descartados en algún momento del proceso de investigación. Finalmente, conviene reflexionar un momento sobre la gerencia del conocimiento. El capital social juega un papel preponderante en el desarrollo social, político y económico de una sociedad. En el contexto regional mesoamericano actual, el manejo de la información y la gestión del conocimiento se han convertido en destrezas sumamente estratégicas. La era de la información en la cual nos encontramos inmersos surgió a finales de la década de los años sesenta como resultado de la revolución tecnológica, la crisis económica del capitalismo y el florecimiento de movimientos sociales y culturales tales como el feminismo, el ecologismo y el antiautoritarismo, creando una nueva estructura de organización social cuyo modelo es la red. El propósito de la gerencia del conocimiento consiste en compilar y sistematizar los conocimientos adquiridos por los individuos de una organización, para luego redistribuirlos en los equipos de trabajo de la organización, para que estos conocimientos se conviertan en los fundamentos que permitan un uso óptimo del capital intelectual de las organizaciones. La diversidad de paradigma produce una lucha para el reconocimiento y la formación de relaciones complejas entre diferentes teorías e implica la necesidad de multidisciplinariedad, transdisciplinariedad y codisciplinariedad. La formación académica no debe de limitarse a formar competencias tecnológica-científicas sino también a integrarse para convertirse en un modelo social de clasificación y de integración para garantizar que la ciencia conserve su carácter universal y público.